Uno de los procesos más bonitos que se puede experimentar en la vida es el de tener un hijo. Cuando se ha dado a luz, el cuerpo no está como antes, y es normal, también querer practicar algo de deporte para sentirse mejor con una misma.

¿Y cómo vamos a tener tiempo para hacer deporte con un bebé en casa? Compartiendo ese rato también con el peque, así no hay excusas posibles. Por supuesto, primero debes estar recuperada 100% del parto y en cuanto te sientas con fuerzas y bien, podrás ponerte a ello. También puedes consultar con tu médico especialista para saber a partir de cuándo puedes empezar con algunos ejercicios.

 

Antes de empezar…

  • No te frustres si hay días en los que no puedes o no tienes ganas de hacer ejercicios, lo puedes hacer en otro momento o al día siguiente.
  • Intenta ir poniéndote una rutina poco a poco, adaptándote a la de tu bebé.
  • Evita hacer deporte cuando estés recién comida.
  • Calienta antes de empezar.
  • Puedes hacer ejercicios estando cerca de él.

Teniendo todo esto en cuenta, te dejamos algunas sugerencias para que las puedas empezar a poner en marcha.

 

Sentadillas

Para fortalecer glúteos y piernas. Puedes usar alguna garrafa de agua para acompañar tu ejercicio y tener algo de peso o apoyar la espalda en la pared para que sea más fácil.

Incluso puedes hacer sentadillas al ritmo de “Baby Shark” si tienes a tu niño cerca. Por ejemplo, aguanta la sentadilla en el “doo, doo, doo, doo, doo” y levanta en el “shark”.

 

Brazos 

De pie, pega los brazos a tu cintura y dobla los codos. Cierra los puños e intenta, sin despegar los codos de tu cuerpo, tocar los hombros con los puños. Otro ejercicio que puedes hacer es colocarte como antes pero sin doblar los codos. Con los brazos estirados y pegados al cuerpo, intenta levantar el brazo derecho sin doblar el codo hacia media altura, luego repítelo con el izquierdo.

Puedes “complicar” estos ejercicios si tienes mancuernas de poco peso para incluirlas en los ejercicios.

 

Plancha

Apoya los codos sobre el suelo o una esterilla, estira las piernas y mantén la espalda recta sin subir el glúteo. Contrae el abdomen e intenta aguantar en esa posición 30 segundos. No te preocupes si no aguantas tanto, ve poco a poco y siempre con cuidado.

 

Flexiones

Ya conocemos las flexiones, pero pueden ser mucho mejores si tú bebé está cerca de ti para darle un besito cada vez que bajes. ¡No hay mejor motivación!

 

Puente

Túmbate boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados. Intenta levantar suavemente esta parte con cuidado, vuelve a bajarla lentamente hasta volver apoyar la espalda contra el suelo.

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