Los bebés perciben la temperatura de una forma distinta a los adultos, su reloj biológico aún no se ha adaptado a las condiciones fuera del útero y lo que puede parecernos una brisa agradable, puede convertirse en un frío desagradable para el pequeño.

Estamos en pleno verano y el calor puede ser sofocante; por eso, es importante saber cómo adecuar al bebé a las altas temperaturas de esta época. 

Ropa.

Debe ser ligera, de colores claros y de telas transpirables como el algodón.

El sudor.

Su sistema de regulación de la temperatura corporal no suele madurar hasta los 18 o 20 meses, hasta entonces las zonas por las que expulsan el sudor son la cabeza, la espalda y el tórax. La sudoración es algo normal y no debe considerarse preocupante, a no ser que esta sea excesiva, lo que puede indicar que está sobreabrigado o enfermo. Si el motivo es la cantidad de ropita que llevaba, se debe tener en cuenta secar bien el sudor antes de ponerle algo más ligero.

Para quitar el exceso de sudor y refrescarle, se puede utilizar CalenduflorBaby® Toallitas de mama natura®, además de aplicar CalenduflorBaby® Crema protectora en los pliegues de la piel para prevenir la salida de rozaduras.

Refrescar la estancia.

Para refrescar al bebé es preferible no mantener el aire acondicionado encendido en la misma habitación en la que se encuentre el bebé, por lo que se puede enfriar con antelación y apagarlo antes de llevarlo. Lo mismo con las corrientes de aire, no es aconsejable que se encuentre en una zona con brisa fuerte.

La hidratación.

Es tan esencial como para un adulto en situaciones de calor extremo. Dependiendo de la edad será con leche materna o con agua, ya que el agua está contraindicada los primeros 6 meses de vida.

 

Es importante no exponer al bebé al sol en las horas más calurosas del día ni de una forma directa y utilizar protección solar homologada.

Si el pequeño presenta: desmayos, dolor de cabeza, fiebre, sed intensa, no orina durante horas, vómitos, espasmos musculares o respiración acelerada. Se debe llamar de inmediato al pediatra, quien podrá aconsejarte sobre la forma de actuar y tratar estos síntomas.

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