Como padres, siempre queremos proteger a nuestros peques de todo lo que podamos. Con este frío, es normal querer evitar que cojan frío.

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Hay que tener en cuenta, que no vamos a poder evitar que cojan algún resfriado, por mucho que lo evitemos a toda costa. Por eso, no debemos caer en el error de sobreprotegerlos del frío, poniéndoles demasiada ropa de abrigo.

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Para poder protegerlos de las bajas temperaturas (fuera y dentro de casa) y hacerlo correctamente, hoy os dejamos los siguientes tips:

 

Cómo medir su temperatura

Tendemos a pensar que si tocamos sus piececitos y están fríos, quiere decir que necesitan subir su temperatura corporal. Podemos ponerle patucos, y aún así que sigan con los pies fríos, puesto que esto no tiene que significar que les falte calor.

Para poder saber cómo está su temperatura corporal, lo mejor es comprobarlo en la frente, cuello y nuca. Así sabremos, realmente, si necesitan entrar en calor o si están bien, sin ponerles capas en exceso.

También es importante tener humidificadores ya que la calefacción puede llegar a resecar la garganta, y por supuesto, mantenerlos hidratados.

 

Procurar tener un ambiente templado en la casa

La temperatura confort a la que se recomienda tener la casa se encuentra entre los 20-22 grados. Así, evitaremos sufrir esos cambios de temperatura tan bruscos al salir de casa.

Además, el momento del baño debe durar unos 10 minutos como máximo, con agua tibia.

 

Cambiar la ropa de cama

Nos olvidaremos de las telas ligeras y nos centraremos en telas más cálidas o edredones no demasiado pesados.

En cuanto la hora de dormir, lo mejor es ponerle un pijama que también le cubra los pies y usar una manta gorda, ya que suelen moverse mucho por la noche y destaparse. La alternativa a esa manta, es un saquito, sobre todo para evitar precisamente que pase frío al destaparse.

 

Salidas fuera de casa

No tenemos que encerrarnos y evitar dar un paseo durante el invierno, al contrario, se recomienda salir en horas de sol, dónde las temperaturas no sean muy bajas. Eso sí, procurar que el peque vaya abrigado y adecuado a la temperatura del exterior.

Activarse jugando

Una de las mejores formas de entrar en calor es hacer juegos dónde se requiera movimiento. Así, además de mantenerlos calentitos, ayudamos a que se diviertan y descarguen energías para luego descansar mejor por las noches.

 

Ropa adecuada

Como ya hemos mencionado antes, no podemos poner demasiadas capas al bebé, ya que eso puede provocar que esté incómodo, con demasiado calor y no pueda moverse a sus anchas.

Se recomienda que cuando tienen menos de 12 meses, se les ponga más ropa para protegerlos, pero a partir de los 12 meses, se deben abrigar igual que lo hacen los adultos.

 

Las prendas más utilizadas en esta época invernal suelen ser las confeccionadas con lana y algodón, ya que son las que mejor los refugiará de las bajas temperaturas.

Si salimos de casa, no debemos olvidar las manoplas, el gorro y los calcetines gordos como complementos.