Alimentación

Dieta para diarrea en niños

La mayoría de las gastroenteritis en bebés y niños están causadas por virus, por lo que no serán necesarios antibióticos. Es le pediatra quien valorará el tipo de dieta a seguir y la necesidad o no de algún tratamiento adicional.

Hidrata a tu bebé en todo momento

Los síntomas de esta dolencia (diarrea, vómitos, fiebre) generan muchas pérdidas de líquidos y pueden derivar en cuadros de deshidratación. Por esa razón, es muy importante hidratar al niño o bebé en todo momento para compensar esas pérdidas. Dependiendo de la edad, se le puede dar suero de rehidratación oral. Si el bebé todavía es lactante, será necesario darle el pecho con mayor frecuencia, cada hora u hora y media, para reponer los nutrientes perdidos. En el caso de que el bebé no tolere los líquidos, principalmente porque los vomite, se deberá consultar al pediatra para evitar que el niño se deshidrate.

Qué comer y qué no comer

Con gastroenteritis, un niño que ha superado el período de lactancia debe evitar ingerir grasas, frituras, lácteos, golosinas, salsas o frutas ácidas. En los primeros días de la gastroenteritis, los médicos aconsejan, cuando el niño tolera los alimentos, sigan una dieta blanda basada en alimentos que sean fáciles de digerir y que contengan carbohidratos. Por su alto contenido en almidón, el arroz hervido o el agua de arroz son el alivio ideal para un intestino irritado, aunque también sientan bien la pasta y la patata. Con el paso de los días, empezarán a remitir las náuseas, la defecación volverá a ser más sólida y el niño recuperará el apetito progresivamente. También progresivamente deben irse introduciendo otros alimentos habituales (frutas, verduras, pollo, huevos, algo de carne) hervidos o a la plancha evitando siempre que ingiera comidas pesadas. Intente seguir en la medida de lo posible los deseos del niño cuando empiece a sentirse mejor, para que disfrute de la comida.