Gases del lactante

Gases del lactante

Los gases son una de las molestias más comunes en los bebés y una fuente de preocupación y desasosiego para los padres. Aproximadamente al 82,9% de los pequeños tienen gases molestos en algún momento a lo largo de la lactancia, según un estudio realizado en la Universidad Autónoma de Barcelona1.

Esos gases suelen ser un subproducto natural de la digestión de la lactosa, proteínas y otros nutrientes de la leche. En otros casos pueden deberse a una succión inadecuada, de manera que el bebé traga mucho aire mientras se alimenta. El estrés también puede empeorar las molestias y hacer que el bebé experimente gases más severos. Cuando eso ocurre, el pequeño se mostrará irritable, inquieto y llorará.

¿Cómo evitar los gases en los bebés?

La postura para amamantar es fundamental para evitar los gases. El bebé tiene que estar ligeramente estirado y debe poder agarrar el pecho manteniendo la boca bien abierta, para que pase poco aire mientras succiona. Sus labios deben ir hacia afuera y la barbilla y la nariz deben tocar el pecho.

Si la leche sale muy rápido del pecho, lo que se conoce como híper lactancia, es mejor dejar que fluya un poco antes de amamantar al bebé para evitar que se alimente demasiado rápido y trague aire. Si la madre no lo hace, su bebé será más propenso a atragantarse, tener gases y sufrir cólicos, como constataron investigadores de la Universidad de Columbia Británica 2.

Si toma leche de fórmula, es conveniente elegir un biberón anticólico ya que este posee unas válvulas que permiten la entrada de aire mientras sale la leche, de manera que el bebé podrá alimentarse a su ritmo. Es fundamental asegurarse de que el orificio de la tetina no sea demasiado pequeño como para que el bebé se frustre porque le cuesta succionar, ni demasiado grande como para que succione muy rápido.

En cualquier caso, es importante que las tomas sean relajadas. Si el bebé tiene hambre, se alimentará con más ansiedad, lo cual hará que llore o esté intranquilo, tragando más aire. Lo ideal es que se alimente menos, pero con más frecuencia, para que llegue a cada toma sin tanta hambre.

¿Cómo ayudar a mi bebé con los gases? 

Tras la toma, los padres deben coger en brazos al bebé, manteniéndolo erguido y con la barbilla apoyada sobre el hombro, dándole unas palmaditas suaves en la espalda. También pueden sentarlo sobre su regazo, sosteniéndolo por delante con una mano, mientras le dan ligeros golpecitos en la espalda con la otra. Si el bebé se muestra inquieto a mitad de la toma, es conveniente interrumpirla para ayudarle a expulsar el aire.

Referencias Bibliográficas:
1Infante, D. et. Al. (2008) Prevalence and dietetic management of mild gastrointestinal disorders in milk-fed infants. World J Gastroenterol; 14(2): 248–254.
2Livingstone, V. (1996) Too much of a good thing. Maternal and infant hyperlactation syndromes. Can Fam Physician; 42: 89–99.

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Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable.